Mantenimiento y Limpieza
El mármol pulido suele utilizarse muchos para pisos de recepciones y halls, y en menor cantidad para decorar paredes y pisos de baños y armado de bañeras. Su gran belleza se ve opacada por una de sus características: la porosidad.
Esta cualidad hace que el mármol sea una piedra que se mancha fácilmente y que se “astilla” en caso de recibir un golpe (ambas condiciones dependen a su vez del tipo de mármol, ya que algunos son mas resistentes que otros), y por eso es que no se lo suele ver en el uso superficies de trabajo como, por ejemplo, mesadas de cocina utilizándose en su lugar el granito, que es más sólido y mucho menos poroso.
Mantenimiento
Nota : La superficie se mancha fácilmente, y cuanto más delicado es -como el Bottichino- más sensible. No apoyen por mucho tiempo objetos que puedan tener su base mojada (vasos, jarras, floreros) ya que dejarán una “aureola” difícil de remover. Un apoyavasos o una base impermeable es una buena prevención ante estos casos.
Hay varias formas de mantenimiento:
Las casas de ventas de mármoles generalmente ofrecen productos tanto para la limpieza diaria como para el lustrado. Los de procedencia italiana dan muy buenos resultados. Estos productos van penetrando en el mármol logrando un “sellado” de las porosidades a través de las pasadas, logrando así que el material se impermeabilice a través del tiempo, por lo tanto no absorberá los líquidos tan rápidamente como si no estuviera curado. No producen el “efecto envejecimiento” (que el mármol se ponga amarillento) y no forman película plastificante.
En el caso del lustrado se debe usar un paño suave y frotar en forma enérgica o usar una lustradora después de pasarlo el producto.
También se le puede pasar cera incolora, pero generalmente producen el “efecto envejecimiento” sobre el material. Se lo recomienda para casos de mármoles oscuros o que tengan un motivo en el cual no se note este efecto.
Otros productos comerciales “plastifican” la superfice del mármol, haciendo que éste quede impermeabilizado. Dependiendo de lo delicado del material, puede llegar a sufrir el efecto de envejecimiento. La ventaja que tiene es su bajo mantenimiento, y la contra es que el día que le querramos sacar este plastificado hay que comprar un líquido desplatificante para removerlo de la superficie del mismo.
Un consejo para todos los productos: antes de pasarlos por primera vez, le recomendamos que limpie a fondo la superfice del mármol para remover suciedad y grasitud. Lave con una esponaja suave empapada en agua tibia y jabón blanco (para las juntas del piso puede utilizar un cepillo de dientes que esté en desuso). Friegue bien, enjuague y déjelo finalmente bien seco. Luego proceda a su lustrado.
Limpieza
Manchas de líquidos como té, café, vino o gaseosas penetran de forma más rápida que el agua, por lo que hay que limpiarlas lo antes posible. En caso de tener que enjuagar, simplemente utilice agua.
Las manchas de aceites también penetran rápidamente, pero aparte de limpiarlas se recomienda que se enjuague la superficie con un poco de agua tibia y jabón blanco para retirar cualquier resto que pudiese quedar.
Uno de los peores enemigos del mármol son los ácidos (que se encuentran tanto en los jugos frutales como en el orín de las mascotas). Estan manchas penetran y, además de dejar la marca, “comen” el brillo de la superficie. Si lo deja por mucho tiempo, la superficie puede quedar áspera o irregular, dejando como única opción para restaurarlo el pulido a plomo. Este sistema se utiliza en el pulido de mármoles, granitos y mosaicos para dejar la superficie brillante y suave al tacto.
Para limpiar este tipo de manchas utilice también agua tibia y jabón blanco. Recuerde hacerlo en el momento.









