LOS MARMOLES
En la clasificación técnica se agrupan bajo el rubro de mármoles todas las piedras constituidas principalmente por carbonato de calcio, capaces de tomar brillo y retenerlo. Cuando las piedras de esa composición química no son abrillantables o en caso de tomar brillo lo pierden fácilmente, se las clasifica de calcáreas.
Los mármoles son especialmente apreciados por su valor decorativo, el cual contribuye por el brillo que toman, el color y en muchos casos, el veteado. Como consecuencia de su composición son mas blandos que los granitos, lo que facilita su labra, pero también son menos resistentes a la abrasión y en especial, a la acción de la intemperie. Con respecto a esto último al utilizar mármoles debe tenerse presente que los mármoles son muy atacables por el agua de lluvia. Por esta razón resultan inadecuados para ser empleados con terminación abrillantada en aquellos lugares expuestos a la intemperie, donde por su difícil acceso sea imposible proteger las superficies abrillantadas con cera, parafina o sustancias de acción similar; del mismo modo no se correcto el uso en sitios accesibles si están expuestos a la intemperie y no puede garantizarse un adecuado servicio de conservación y protección. En consecuencia, salvo en caso que sea posible asegurar la reposición periódica y oportuna de las capas protectoras, el uso del mármol abrillantado debe ser limitado a los ambientes interiores. En caso contrario al cabo de un lapso no muy prolongado el brillo habrá sido destruido por la acción del agua de lluvia y la piedra se cubrirá con una pátina blanquecina. Lo expresado anteriormente no debe interpretarse en el sentido de que el mármol no debe utilizarse sin protección en exteriores; por lo contrario no hay ningún inconveniente en usarlo con sus paramentos pulidos, dado que esta terminación varía poco con el tiempo. Pero de aceptarse el uso de la piedra pulida convendrá considerar la posibilidad de emplear en lugar del mármol alguna piedra calcárea de tipo similar, las que corrientemente resultan más económicas.
Las piedras calizas al verse afectadas por los diversos procesos de alteración, del metamorfismo, cambian sus características físicas y se transforman en mármoles. Existen diversos tipos de mármoles, los cuales se utilizan en la arquitectura, como recubrimientos, o como pisos; el mármol puro es muy solicitado para la joyería y escultura.
El mármol es una roca metamórfica, que deriva de las calizas, por metamorfismo regional o de contacto. Una caliza pura se transforma en mármol blanco con grandes cristales identados de calcita.
Una dolomía pura recristaliza en cristales más grandes con un grado de metamorfismo débil, y con un metamorfismo creciente sufre una dolomitización con aparición de calcita y otros minerales(por ejemplo periclasa y brucita).
Las calizas y las dolomías impuras dan mármoles variados y coloreados, a menudo con venas (que corresponden a los antiguos niveles arcillosos o más ricos en óxidos metálicos y a menudo dibujan pliegues sinmetamórficos muy acentuados.) Por intenso metamorfismo, estas rocas se enriquecen en minerales (mármoles con minerales) y pasan a los skarns.
Existen diversos tipos de mármol, a nivel mundial el mármol mas codiciado es el proveniente de Carrara, en Italia, por ser extremadamente puro y blanco. En México también se cuenta con una variedad de mármol, llamado ónix mexicano. Este último tiene la característica de poseer un veteado, parecido al del ágata, siendo muy fácil de pulir. Después de pulido tiene la apariencia muy parecida al ónix, de donde obtiene su nombre.
Dentro de la calificación comercial del mármol, se incluyen además del mármol verdadero otros calcáreos de formación sedimentaria, entre los cuales pueden mencionarse las brechas, brocatelas y pundingas, el travertino, la dolomita y el ónix.
En nuestro país se utilizan mármoles de producción nacional e importados, procediendo los últimos en su mayor parte de Italia. Las principales fuentes de producción del país, actualmente en explotación se encuentran en Córdoba (mármoles blancos, grises, rosados), San Luis (ónix y travertino), Mendoza (mármoles de colores y ónix), San Juan (travertino), Salta (travertino y ónix) y Buenos Aires (dolomita).
De las canteras de Córdoba se extraen mármoles de grano más o menos grueso de diversas variedades, siendo las mas utilizadas las que se conocen comercialmente como Quilpo, Rosado de Córdoba y Gris de Punilla. El último sensiblemente más duro y más resistente a la intemperie que los mármoles corrientes, presenta un aspecto muy parecido a un granito de grano fino, en cuyo reemplazo se los usa a veces por resultar mas económico. Otras canteras suministran mármoles blancos ó de grano más fino con variedad de colores.
El colorido de los mármoles depende no del componente fundamental, el carbonato de calcio, sino de los óxidos de hierro, manganeso ó sustancias carbonosas.
Por su valor decorativo son muy apreciados los comprendidos en los tipos denominados brechas, brocatelas y pundingas. Estas piedras se caracterizan por su formación en dos etapas; en la primera se formó la piedra fundamental, la que por su acción posterior se fragmentó en trozos mas o menos grandes; en la segunda etapa se infiltró entre los huecos, grietas y fisuras formadas, un cemento natural constituido también por carbonato de calcio, que soldó los trozos restableciendo la integridad de la piedra, da lugar a la formación de dibujos y veteados que frecuentemente realzan la calidad decorativa del mármol. Se denominan brechas los mármoles formados según se ha indicado, cuando contienen trozos grandes y angulosos de la piedra de origen; si los trozos son pequeños, reciben el nombre de brocatelas. Mientras que si los trozos son redondeados son calificados de pundingas. El travertino es uno de los mármoles comerciales de más amplia difusión la cual debe atribuirse especialmente a su bajo costo en relación a los otros tipos. El bajo costo resulta de su abundancia, la sencillez de su extracción y muy especialmente de la facilidad de su labra, pulido y abrillantado, resultante de su estructura relativamente blanda; lamentablemente, las mismas características que hacen a este mármol fácilmente trabajable, lo hacen así mismo poco resistente a la intemperie y a la abrasión, circunstancias que lo tornan poco adecuado para ser usado en solados de locales muy transitados ó en revestimientos exteriores, lustrados y no protegidos. El travertino se caracteriza por su color, su veteado y sus poros. El color esta comprendido dentro de la gama del ocre, desde el muy claro, casi blanco, hasta el de tonalidades marrones, mas o menos intensas. El veteado, consecuencia de su formación sedimentaria, l confiere un aspecto listado característico cuando se lo corta perpendicularmente a las superficies de sedimentación; en cambio, cuando se le selecciona por aserrado según planos paralelos o tangentes a dichas superficies, aparecen dibujos anubarrados mas o menos esfumados; llamándose entonces a la piedra de corte al agua, este corte resulta más caro que el anterior por cuanto obliga a descartar o usar como material de segunda calidad, las placas cuyas caras coinciden con una veta muy oscura o con una oquedad lenticular demasiado grande. La tercera característica del travertino, las constituyen los huecos y poros, que le confieren un aspecto característico que realza su valor, cuando su tamaño no es muy grande y están adecuadamente distribuidos; de no ser así desmerecen la piedra. Los poros tienen tendencia a ser de forma lenticular y a encontrarse dispuestos en las discontinuidades de la estratificación; por ello pueden aparecer de mayor tamaño en el corte al agua que en el corte transversal. Cuando se desea una superficie continua en la cara vista de la piedra, los poros y los huecos se rellenan con un mortero de cemento blanco y polvo de la misma piedra denominándose al mármol así tratado travertino taponado, este tratamiento le da un carácter artificial que en general le resta valor, razón por la cual solo debiera efectuarse cuando la presencia de los poros resulte absolutamente inconveniente, como ser cuando se desea evitar la acumulación en los mismos, de hollín, polvo, etc.; otro inconveniente del taponado resulta del hecho de que el material de relleno no adquiere igual brillo que la piedra.
La casi totalidad del travertino utilizado es de producción nacional, proviniendo principalmente de canteras de San Luis, San Juan y Salta. También se han usado travertinos alemanes e italianos, aunque en mucho menos escala.
La dolomita presenta como diferencia intrínseca fundamental su crecido contenido de carbonato de magnesio, que integra su composición química en proporción casi igual a la del carbonato de calcio. Es de grano fino, de color ocre, aspecto ligeramente veteado, con huellas de fisuras y fracturas consolidadas por infiltraciones. Expuesta a la intemperie se recubre de una pátina blanquecina que altera su color u oculta su veteado. Ofrece dificultades de extracción por la tendencia a fracturas, provocada por la existencia en su masa de fisuras latentes. Se extrae principalmente de las Sierras Bajas (provincia de Buenos Aires).
El ónix es un mármol esencialmente decorativo, ya que su resistencia mecánica a la abrasión y a la intemperie es escasa. Se caracteriza por la delicadeza de sus colores y la traslucidse de su masa; corrientemente acusa una formación estratificada muy marcada. Se utiliza preferentemente para revestimientos de paredes interiores, siendo poco adecuado para solados ó revestimientos exteriores, salvo que se le dispense un servicio especial de conservación que le proteja el brillo y se lo restituya cuando lo pierda, son especialmente apreciados los ónices de San Rafael (Mendoza), San Luis y Salta, Méjico y Estados Unidos. Es una piedra ligeramente coloreada en rojo o verde por la acción de los óxidos de hierro (en el caso del verde, el óxido ferroso es el que actúa, y en el caso del rojo, el oxido férrico.). Es una piedra de sedimentación por precipitación química de aguas cargadas de bicarbonato de calcio. Es una piedra que se obtiene frecuentemente en bloques erráticos lo que hace que se lo encuentre en fisuras.
En las canteras, con grandes recubrimientos y consecuentemente grandes alturas de los frentes de explotación, se realiza el desmonte de estos mediante bermas para descubrir el mármol. El desmonte de los estériles se efectúa por medio de perforaciones y voladuras, el volteo de los estériles mediante el empleo de grandes máquinas de ruedas y retroexcavadoras a una parte de la plaza de la cantera para que se pueda simultanear con la extracción de mármol. El grado de mecanización es bastante alto en calidad y cantidad dando lugar a que en la actualidad las canteras muy avanzadas en lo que se refiere a la extracción y elaboración de rocas ornamentales.
Los sistemas de corte de mármol aplicados en la actualidad son los siguientes:
• Perforación y explosivos.
• Rozadora de cable (hilo adiamantado).
• Rozadora de brazo.
No obstante, el método más generalizado es la aplicación de rozadora de hilo adiamantado para todos los cortes que realizan en banco. Este método se suele utilizar casi en un 90 % de las canteras. Este se va imponiendo debido a las ventajas que conlleva el poder cortar grandes superficies sin mover la máquina de su posición y desdoblar la masa para obtener las dimensiones deseadas. El funcionamiento tiene su base en un grupo motor con accionamiento eléctrico que actúa sobre la polea conductora del hilo montado sobre un chasis móvil. Conjunto guía compuesto por dos carriles sobre los que se mueve el sistema de accionamiento. Sistemas automáticos de control de arranque ,velocidad y tensión del hilo, paradas por roturas, etc. El hilo diamantado consiste en un cable de acero inoxidable que lleva engarzado, unos útiles diamantados de forma cilíndrica ,con separadores constituidos por muelles. La polea tractora tiene una velocidad de giro del orden de 3.000 r.p.m., que le proporciona al cable una velocidad de 110-120 m/sg. A parte de la seguridad de los trabajadores la extracción de mármol es la gran preocupación de los técnicos de canteras, por la incidencia que tiene este apartado en la economía de las empresas, y se intenta que la relación toneladas de mármol extraídas frente a los metros cúbicos llevados a vertedero estén en continuo aumento, elevando por tanto la rentabilidad de la explotaciones. Su valor y belleza hacen de él un material digno de los mejores escultores, tanto modernos como antiguos.
Los bloques son llevados a los talleres donde son aserrados en placas, pulidos, lustrados, cortados a medida y hechas las terminaciones en sus cantos.
Los griegos, crearon majestuosas obras de arte hechas de mármol. Escultores como Fidias, Práxiteles, Kritias entre otros moldearon esta roca para convertirla en un legado artístico de la humanidad. Posteriormente a través de la historia magníficos artistas han sido cautivados por la belleza y características del mármol como lo fue Miguel Angel, que creó sus más grandes obras en mármol. Los edificios más lujosos de todo el mundo que se precien de serlo, tienen recubrimientos y pisos hechos de mármol. Como ya se menciono anteriormente, el mármol se utiliza para recubrimientos y pisos en la arquitectura, en donde es muy codiciado.









